miércoles, 20 de febrero de 2008

Algo profundo está cambiando. Se trata de lo que los historiadores llaman las mentalidades, es decir, la forma de pensar colectiva, las normas de comportamiento, el día a día, las costumbres. Este suele ser una cambio lento y estructural. Tanto, que los que lo viven no se percatan apenas: se necesita una generación al menos para interpretarlo.

¿Y qué es lo que cambia ahora?. Mucho. Y se refleja en cuestiones cruciales, en la política y en las leyes. Por ejemplo, el que en Estados Unidos va a gobernar enseguida o una mujer o un negro (revolución social), que en Europa se comiencen a permitir las bodas homosexuales, nazcan más hijos fuera que dentro de los matrimonios, o la actitud belicosa del clero ante la merma ostentosa del poder de la iglesia(revolución de las costumbres). Hasta Fidel dice que no renueva contrato, quizás con la Parca soplándole al oído, mientras el dictador ruso ni se inmuta y China se comvierte en el motor mundial de la economía capitalista (¿revolución política?).

Se podrían enumerar muchos más cambios como ese afán del desnudo que lo empieza a inundar todo. Pero quizás, por no alargarse, sería más interesante buscar el porqué de estos movimientos. Se pueden atribuir, sin duda, a la revolución de la información, al uso masivo de Internet, al crecimiento de los desplazamientos por ocio, al agotamiento de los esquemas que se impusieron a finales del siglo XVIII....

Habrá que seguir observando. Ver las sesiones de gimansia de Fidel, a quien votan los hispanos, si se derrumba el sistema crediticio mundial......

lunes, 18 de febrero de 2008

Nuevo Babel

Parece ser que hace varios miles de años casi todos los hombres emprendieron juntos la enorme tarea de construir una torre hasta el cielo. Esta milenaria fibre del ladrillo, pues a base de tan humilde material edificaban, los mantuvo durante largo tiempo, codo con codo, uniendo esperanzas con la mirada fija en el mismo horizonte. Un cielo inalcanzable.

El resto es sabido. Las lenguas marcaron el caos y la dispersión. El zigurat quedó inconcluso debido a una precoz disgregación en naciones.

Desde entontes, este es, probablemente, el primer momento en el que, por encima de etnias y fronteras, tantos hombres miramos el mismo horizonte. Aunque sea un paisaje virtual y manipulado, se trata de un inmenso territorio común, casi inabarcable . Como aún resulta tan joven, mueve a la esperanza. Una esperanza de cristal. Como el cielo.

domingo, 17 de febrero de 2008

Sin papel

La tentación, demasiado poderosa siempre, empuja a dejarse ver por todo aquel que enfoque otro cristal.